Cuando Carlos empezó a trabajar para una cadena hotelera como cliente corporativo recurrente, el responsable de administración del hotel le pidió que añadiera la retención de IRPF en sus facturas. Carlos llamó a Elena esa misma tarde: «¿Qué es la retención de IRPF? ¿Me están quitando dinero de mi factura?»
Más o menos. Pero no de la manera que Carlos temía.
Qué es el IRPF y qué tiene que ver con tus facturas
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es el impuesto que grava los ingresos de las personas físicas en España. Regulado por la Ley 35/2006.
Cuando un autónomo presta servicios a una empresa, la ley establece que el pagador debe retener una parte del importe de la factura e ingresarla directamente en Hacienda en nombre del autónomo. Es un pago anticipado a cuenta del IRPF anual.
La retención de IRPF no es un descuento en tus ingresos. Es un adelanto del impuesto que de todas formas tendrías que pagar en tu declaración anual.
Cuándo hay que incluir retención de IRPF
La retención se aplica cuando:
- El emisor de la factura es un autónomo o profesional (persona física).
- El destinatario es una empresa (persona jurídica) u otro autónomo que actúe en el ejercicio de su actividad.
- La actividad está incluida en las que generan rendimientos sujetos a retención.
Cuando Carlos factura a una empresa, debe incluir retención. Cuando factura a un particular (una familia que contrata su catering para una comunión), no incluye retención. Ver también todos los requisitos que debe llevar una factura.
Cuánto se retiene
- Tipo general: 15% sobre la base imponible.
- Tipo reducido: 7% para autónomos que inicien su actividad, aplicable en el año de inicio y los dos siguientes.
Cómo se incluye en la factura
Ejemplo: Carlos factura a la cadena hotelera un evento corporativo:
- Descripción: Servicio de catering para cena anual de empresa, 80 personas
- Base imponible: 4.000,00 €
- IVA (10%): 400,00 €
- Subtotal: 4.400,00 €
- Retención IRPF (15%): −600,00 €
- TOTAL A COBRAR: 3.800,00 €
El hotel pagará a Carlos 3.800€. Los otros 600€ los ingresará directamente en Hacienda mediante el Modelo 111.
El efecto en la tesorería: la trampa del IRPF
Cuando facturas con retención, cobras menos de lo que has facturado. Pero tus gastos son los mismos. La solución: cuando planifiques tu tesorería, trabaja siempre con los importes a cobrar (descontada la retención), no con los importes facturados. Un buen reporting financiero te permite ver con claridad esta diferencia.
La declaración anual de IRPF: el Modelo 100
Una vez al año, entre abril y junio, los autónomos presentan su declaración anual del IRPF (Modelo 100). En ella se liquida la diferencia entre el impuesto total que corresponde pagar y los pagos anticipados ya realizados (retenciones + pagos fraccionados trimestrales del Modelo 130).
El IRPF no es una lotería. Con los datos correctos y una buena planificación fiscal, puedes saber con bastante precisión cuánto vas a pagar cada año.
Resumen: IVA e IRPF en la misma factura
- La base imponible es tu precio por el servicio.
- El IVA se suma. Ese dinero no es tuyo: lo recaudas para Hacienda (ver artículo sobre cómo funciona el IVA).
- La retención de IRPF se resta del total pero se calcula solo sobre la base imponible.
- Lo que cobras: base imponible + IVA − retención IRPF.
Próximo artículo: Cómo organizar tus facturas para no volverse loco: el sistema que Carlos tardó 3 años en descubrir.
